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Evolución y futuro de los activos digitales

Este 2026 será el año en el que la inteligencia artificial aprovechará la información para generar oportunidades financieras en tiempo real, el mercado de activos digitales crecerá y cada vez más activos físicos se representarán como tokens en blockchain, y en el que la frontera entre bancos, fintechs y cripto se hará cada vez más difusa. 

Para que nadie se quede atrás y el uso de los servicios financieros y de activos digitales sea cada vez más consciente y sostenible, los negocios del Grupo Cibest: Wenia, Wompi y Nequi presentan siete tendencias que están redefiniendo el juego en 2026: 

1. Pagos sin límites: el dinero donde lo necesites, cuando lo necesites 

La frontera entre lo físico y lo digital se desvanece. En 2026, los pagos en tiempo real serán la norma, permitiendo transferencias instantáneas y seguras. Hoy más de 60 naciones operan con sistemas de pago inmediato, y plataformas como Wompi impulsan un ecosistema donde vender, comprar y recaudar es tan simple como enviar un mensaje. 

Además, los pagos transfronterizos y las remesas enfrentan un desafío claro: reducir la fricción en el movimiento del dinero entre países. Frente a este reto, la banca digital avanza hacia modelos que buscan integrar los pagos internacionales a la cotidianidad. Un ejemplo de esta evolución se observa en soluciones como las que ha venido desarrollando Nequi, orientadas a facilitar la recepción del dinero desde el exterior directamente en la billetera. En 2025, más de 750.000 clientes de Nequi recibieron remesas y más de 380 mil personas utilizaron Nequi para traer por PayPal o Payoneer. 

2. IA para tu bolsillo: decisiones más inteligentes en tiempo real 

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en hábito financiero. En Colombia, según el Informe de Gestión Gremial de Asobancaria 2024, el 73% de las entidades del país ya usan la IA para automatizar procesos, personalizar ofertas en tiempo real y detectar fraudes. Con esta adopción, la banca avanza hacia conversaciones naturales con el usuario, decisiones más informadas y un servicio siempre disponible en los canales preferidos por las personas. 

Además, la IA se ha convertido en un punto de inflexión para la inclusión crediticia. Gracias a modelos de scoring alternativo y analítica avanzada, hoy es posible evaluar a personas con ingresos variables, informales o sin historial bancario. 

En Nequi, por ejemplo, se utiliza para personalizar la experiencia dentro de la App y facilitar la autogestión de servicios. 

3. Institucionalización cripto: la confianza acelera la adopción 

El 2026 marca el inicio de lo que podría ser la era institucional de los activos digitales. Los fondos de inversión, bancos, aseguradoras y empresas seguirán integrando criptos en sus estrategias gracias a marcos regulatorios más claros, nuevos instrumentos de mercado y soluciones diseñadas para inversionistas institucionales que en su conjunto resultan en una mayor confianza en el sector. 

Esto traerá una infraestructura cada vez más robusta, fortalecerá casos de uso como tesorerías corporativas en dólares digitales, pagos internacionales sin intermediarios y a bajo costo, portafolios institucionales con criptos volátiles y tokenización de activos. Hoy Wenia ya acompaña a clientes institucionales. 

4. Crédito digital con propósito: acceso responsable para todos 

Este año el crédito digital evoluciona hacia modelos que combinan innovación y datos para ampliar el acceso y evitar riesgos que puedan afectar el bienestar financiero de las personas. Bajo esta visión, entre enero y septiembre de 2025, Nequi desembolsó más de 590 mil créditos por un monto superior a $1,3 billones. El 68% fueron otorgados a personas sin historial crediticio, bajo esquemas regulados y alineados con la capacidad de pago de los usuarios. 

5. Inversiones para todos: del ahorro tradicional al hábito digital 

En 2026 las inversiones serán un hábito más accesible y cercano para las personas. Sin embargo, aunque el interés por invertir ha crecido, persisten barreras como la falta de educación financiera, la percepción de complejidad y el temor al riesgo. De hecho, según un estudio de Bitfinex Securities menos del 2% de los colombianos invierte en bolsa. 

Frente a este reto, la banca digital y las plataformas financieras están explorando modelos que buscan hacer la inversión más entendible. La meta: que la inversión deje de percibirse como una actividad exclusiva o lejana, y se convierta en una solución financiera que haga parte de la cotidianidad de las personas. Para Grupo Cibest, esto se ha materializado en el Market Place de Inversiones de Bancolombia al que las personas pueden acceder desde $50.000. 

6. Dólares digitales: un activo que se consolida en 2026 

El 2026 será el año en que los dólares digitales se consoliden como activos clave para personas y empresas. Gracias a una regulación más clara, como por ejemplo el GENIUS Act en Estados Unidos que están dando forma a reglas específicas para la emisión y operación de estos activos digitales, se está aportando más confianza y eficiencia a este mercado. 

Según Chainalysis, en 2024 los dólares digitales ya concentraban el 44,7% del volumen global de transacciones, y su adopción no se detiene. Hoy son una alternativa cada vez más usada tanto por personas como por empresas. 

Para las personas, se consolidan como una opción para ahorrar con beneficios adicionales, como recompensas por mantenerlos bloqueados, así como para enviar y recibir el activo en cuentas bancarias de otros países o pagar en cualquier parte del mundo de forma rápida y con menores costos. 

Para las empresas, representan una herramienta eficiente para mover valor entre países, realizar pagos transfronterizos y gestionar tesorerías. 

En 2025, Wenia cerró el año con los dólares digitales posicionados como el segundo activo más custodiado dentro de su portafolio. Estos representaron el 20% del total de activos administrados. 

7. Crecimiento de la Tokenización: más activos físicos que se vuelven digitales 

Con la tokenización, activos del mundo real, como bonos, acciones, bienes raíces o materias primas, se convierten en representaciones digitales dentro del blockchain. Esto permite que lo tradicional adopte las ventajas de la economía digital: mayor eficiencia, velocidad y posibilidad de programar operaciones sin intermediarios. Hoy esta tendencia ya mueve cifras significativas, según RWA, existen cerca de 402.000 millones de dólares en activos representados, con más de 600.000 inversionistas. 

La tokenización permite dividir, transferir y liquidar activos de manera más eficiente, reduciendo intermediarios y tiempos operativos. Para las personas, abre la puerta a mayor accesibilidad y diversificación mediante modelos de propiedad fraccionada y mercados que operan de forma continua. Para las empresas, representa una oportunidad para optimizar procesos, mejorar la liquidez y acceder a nuevas fuentes de financiamiento, llevando activos tradicionales a rieles digitales más ágiles y transparentes. 

Estas tendencias no solo son señales que marcan el rumbo del sector: son una invitación a actuar y aprovechar las oportunidades para transformar la forma de interactuar con el dinero y los activos digitales. El futuro financiero ya está aquí y no espera a nadie, y quienes se atrevan a innovar y liderar el cambio serán los protagonistas de una era donde la audacia marca la diferencia. 

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