Por estos días, el mundo está de nuevo mirando a Cuba, por la estrategia geopolítica de Estados Unidos y por las consecuencias de un régimen que se instauró en la isla y en el cual viven (o sobreviven) los protagonistas de esta novela de Leonardo Padura, quien con alta sensibilidad comparte la historia de toda una generación que creyó en un sistema, en un futuro, en una esperanza, y la cual nos va develando en su entorno y su magia.
Si bien es una novela y, por tanto, podría pensarse solo en ficción, el autor advierte desde el principio que está basada en hechos reales. Y, partiendo de esta premisa, lleva al lector por un rico contexto histórico que incluye la tensa relación con Estados Unidos, la Perestroika (reformas económicas, políticas y sociales de la Unión Soviética), la caída del Muro de Berlín, y ese devenir entre el comunismo y capitalismo, hasta que nos lleva al confinamiento que implicó el Covid-19, y lo que hoy se vive en ese paraíso del Caribe, pero ¾ como lo dice Nora ¾ , que no quiere parecerse a Haití (aunque ella no lo conoce).
En este ambiente, surge esta narración en La Habana, sobre la vida de Rodolfo, marcada por el trauma de la guerra de Angola, pero sobre todo por el asesinato de su padre a manos de su hermano Geni, apodado Caballo Loco, quien le asestó varios martillazos en “un mal día”.

Padura, quien recibió el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2015, en esta obra mantiene un guiño por los detalles de sus novelas policiacas, alrededor del parricidio, pero no se queda en los motivos ni estudio sicológico del personaje, sino que lo usa como trasfondo para mostrar a la familia de Geni y Rodolfo, su educación, cultura, la política de la isla y todo el devenir de cinco décadas.
Y en la obra muestra a Rodolfo, recién jubilado y quien recobra la intimidad inesperada de su cuñada Nora, amor de juventud, recibiendo la noticia angustiosa de que su hermano, aquejado de una enfermedad incurable, que va a salir de la cárcel y quiere instalarse en la casa familiar.
En la tensa espera de esos días, se reavivan viejos miedos y salen a flote secretos que creía enterrados, pues tal vez se conozcan al fin todos los detalles del sangriento parricidio que partió en dos a la familia.
A Rodolfo solo le queda su hija, que acude desde España, y la mediación del único amigo de su hermano, un escritor que lo ha visitado en el presidio y sabe cosas que Rodolfo ignora.
Son más de 370 páginas de descripciones, emociones, ir y venir por varias épocas, de abundancias ajenas y pobreza generalizada, ideologías, sueños de algunos por huir de la isla, pero de otros aferrados a esa Cuba única y congelada en el tiempo, que se ha ido acostumbrando al racionamiento, al calor, a las necesidades, pero también al sabor, al deseo de ser otra vez la cuna del cine, literatura, turismo y educación. Un proyecto de vida contado en tres partes: El horizonte, La orilla y Morir en la arena, y editada en agosto de 2025 por Tusquets Editores, y primera edición en Colombia por Editorial Planeta.
Esta es una obra magistral, que refleja sentimientos de rabia y frustración, de amor y de segundas oportunidades, de amistad, de “no futuro” pero de esperanza, que reseña 50 años de la historia de esa tierra rica en música, creencias religiosas, comida (aunque escasea) y ese mar, inmenso, lejano y a la vez, bordeado por esa arena bellamente captada en la foto de portada. Una novela que vale la pena leer y releer.