Tras el terremoto del pasado 10 de agosto, ANATO considera indispensable que el Gobierno Nacional declare el estado de emergencia económica y social, con el fin de adoptar medidas extraordinarias para proteger a las empresas y el empleo del sector turístico.
El gremio plantea mecanismos como alivios tributarios, líneas especiales de crédito, subsidios y programas de apoyo al empleo y a la nómina, como el PAEF, que permitan mitigar los impactos de la emergencia y facilitar la recuperación de los prestadores turísticos.
“El turismo sostiene miles de empleos y familias en las regiones. Por eso necesitamos medidas que protejan el tejido empresarial y permitan mantener los puestos de trabajo, especialmente en los territorios más afectados. Una declaratoria de emergencia económica y social facilitaría la implementación de instrumentos que ayuden al sector a superar este momento”, afirmó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.
Al mismo tiempo, ANATO hace un llamado a los viajeros para que no cancelen automáticamente sus planes hacia destinos que continúan operando. La asociación recomienda consultar previamente las condiciones del destino, servicios y rutas, y hacerlo de la mano de una Agencia de Viajes formalmente constituida, que pueda brindar información y acompañamiento ante eventuales cambios.
“Viajar, cuando existen las condiciones para hacerlo de manera segura, también puede ser una forma de apoyar la reconstrucción. Detrás de cada hotel, restaurante, guía, operador y transportador hay familias que dependen de esta actividad. Mantener el turismo activo ayuda a que las economías locales sigan funcionando”, agregó la dirigente gremial.
De manera especial, la Asociación se une al llamado de la gobernadora del Chocó, Carolina Córdoba, e invita a los turistas que ya tenían programados viajes y reservas para la Costa Pacífica, con motivo de la temporada de avistamiento de ballenas, a no cancelar sus viajes.
Destinos como Nuquí, Bahía Solano y Juradó tienen en el turismo una de sus principales fuentes de generación de ingresos. La temporada de avistamiento de ballenas, que se desarrolla entre julio y octubre, representa una oportunidad especialmente importante para hoteles, restaurantes, operadores de naturaleza, guías, transportadores, comunidades y demás prestadores de servicios de la región.
ANATO reitera así su compromiso con las regiones de Colombia y con las empresas que hacen parte de la cadena turística, al tiempo que invita a los viajeros a informarse, consultar a sus Agencias de Viajes y mantener sus planes hacia los destinos que continúan operando, contribuyendo de esta manera a preservar empleos, ingresos oportunidades para miles de familias que hoy necesitan que el turismo siga siendo parte de la recuperación del país.
