En el ecosistema de pagos, y como componente principal de los procesos del ecommerce, Yuno es uno de los jugadores innovadores como plataforma de infraestructura global, que conecta a empresas con más de 1.000 métodos de pago y proveedores mediante una única integración.
La firma colombiana está presente en más de 200 países y 180 monedas, ayuda a marcas como McDonald ‘s, Rappi, Livelo e inDrive a simplificar operaciones, aumentar las tasas de aprobación y reducir costos.
Este orquestadora global de pagos invierte en innovación y desarrollo. Como muestra, anunció en Colombia Payments Concierge, que incorpora inteligencia artificial autónoma directamente en las operaciones de pago.
Walter Campos, gerente general de Yuno para Latinoamérica, destacó: “En América Latina, donde los ecosistemas de pago son especialmente fragmentados y dinámicos, contar con inteligencia en tiempo real no es una ventaja, es una necesidad. Payments Concierge permite a las empresas anticiparse a los problemas, optimizar cada transacción y tomar decisiones más inteligentes de forma automática, algo clave para escalar operaciones en la región sin fricción”.
Este lanzamiento representa un paso hacia una infraestructura de pagos agéntica (agentic AI): una capa de IA que no solo conecta la infraestructura de pagos de las empresas, sino que la optimiza de forma continua en términos de desempeño, costos y conversión.
Para las empresas que gestionan pagos a nivel global, pequeños problemas pueden escalar rápidamente. La caída de un emisor puede provocar el rechazo silencioso de miles de transacciones antes de ser detectado. Una regla de enrutamiento poco eficiente puede impactar los ingresos durante semanas. Además, obtener y analizar los datos para entender lo ocurrido y corregirlo suele requerir horas de trabajo manual.
De hecho, las fallas en los sistemas de pago representan uno de los mayores costos ocultos del comercio digital. De acuerdo con The Global Payment Infrastructure Playbook 2026, un informe publicado por la fintech Yuno, el ecommerce mundial pierde más de US$440.000 millones al año, debido a pagos rechazados erróneamente, es decir, transacciones legítimas que son bloqueadas por sistemas de riesgo o fallas técnicas.
A esto se suma la creciente complejidad del ecosistema de pagos. Actualmente existen más de 1.000 métodos de pago y más de 100 redes de adquirencia en el mundo, cada uno con diferentes regulaciones, sistemas de autenticación y preferencias de uso por país.
En este contexto, lo que para los consumidores parece un proceso simple, hacer clic en “pagar”, implica en realidad una compleja red de tecnologías que gestionan identidad, fraude, cumplimiento regulatorio y liquidación de fondos en múltiples mercados.
A pesar de estos desafíos, el cambio hacia los pagos digitales continúa acelerándose. Según el estudio, el 66% del valor del ecommerce global ya se paga mediante métodos digitales, una cifra que podría alcanzar el 79% para 2030.
Las billeteras digitales lideran esta transformación. Actualmente representan el 49% del gasto global en ecommerce y se espera que superen el 60% antes de que termine la década, impulsadas por el crecimiento del comercio móvil y por nuevas generaciones de consumidores más familiarizadas con los pagos digitales.
De hecho, el informe proyecta que más de tres cuartas partes de la población mundial utilizarán billeteras digitales en 2030, consolidándolas como uno de los métodos de pago dominantes en la economía digital.
Frente a este panorama, cada vez más empresas están adoptando tecnologías que les permiten optimizar sus flujos de pago y reducir fricciones en el proceso de compra. Entre ellas destacan las plataformas de orquestación de pagos, que integran múltiples proveedores, métodos de pago y redes financieras en una sola capa de infraestructura.
Este tipo de tecnología permite dirigir cada transacción hacia el canal con mayor probabilidad de aprobación, reduciendo fallas y mejorando la experiencia del usuario. De acuerdo con el estudio, alrededor del 30% de los pagos fallidos pueden recuperarse mediante sistemas inteligentes de reintento y enrutamiento.
Para las empresas que operan en la economía digital, la capacidad de adaptarse a nuevos métodos de pago, regulaciones y comportamientos del consumidor se está convirtiendo en un factor clave de competitividad.
Payments Concierge transforma este proceso al convertir la optimización de pagos en una función continua y autónoma.
Este agente de IA monitorea, analiza y actúa en toda la operación de pagos de una empresa, con capacidades como detección de anomalías en tiempo real, optimización autónoma, transparencia en costos, reportes y análisis instantáneos y acceso multicanal.
“Hoy los pagos dejaron de ser solo una operación técnica para convertirse en un motor estratégico de crecimiento. Las empresas que logran optimizar sus flujos de pago pueden reducir fricciones, mejorar la experiencia del cliente y recuperar ingresos que antes se perdían por fallas en la infraestructura”, concluyó Campos.
