El sistema financiero colombiano tiene una calificación “muy alta” en los controles para prevenir el lavado de activos, según la última Evaluación Nacional de Riesgos realizada por la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), revelado por Alejandro Vera, el vicepresidente Técnico de Asobancaria, Alejandro Vera.
Este dato se mencionó durante la instalación del 24º Congreso Panamericano de Riesgo de Lavado de Activos, Financiación del Terrorismo y Financiación de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (LA/FT/FPADM) que se realiza en Cartagena, donde se ratificó el compromiso de la banca para hacerle frente a estos delitos.
El ejecutivo recalcó que este resultado no es casualidad, sino fruto de más de 30 años de trabajo en los que se ha construido una institucionalidad sólida para prevenirlos.

Además, añadió que el sistema financiero local es visto con buenos ojos por diversos organismos y autoridades extranjeras, con las cuales se mantienen canales de comunicación abiertos. Entre ellas se destacan la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), la Oficina de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) y el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT), entre otras.

Tres retos del sector
A pesar de los avances, el vicepresidente destacó que, en el corto y mediano plazo, el sector financiero colombiano enfrenta tres grandes desafíos:
1. Eventual descertificación: es necesario contar con un plan claro para enfrentar las posibles consecuencias de una eventual descertificación de la lucha antidrogas del país por parte de EE.UU.
“Es fundamental reforzar la coordinación interinstitucional entre el sector privado y el gobierno de Estados Unidos. Esto no solo aumentará la credibilidad de nuestro sistema financiero, sino que también contribuirá a preservar su estabilidad en tiempos de incertidumbre. Además, es clave dar certeza a la banca corresponsal, pues la confianza de estas instituciones es vital para el funcionamiento eficiente de las operaciones internacionales. Por eso, es primordial definir estrategias para fortalecer esa relación”, aseguró Vera al respecto.
2. Preparación GAFI: el país debe prepararse para la 5.ª Ronda de Evaluaciones Mutuas del Grupo de Acción Financiera (GAFI), que se realizará en 2028. Recordó que, en la última evaluación que se hizo en 2018, nos recomendaron demostrar mayor efectividad y aumentar el número de condenas por lavado de activos y financiación del terrorismo, ya que, aunque existen muchos casos, las sentencias suelen dictarse por sus delitos fuente. Tal es el caso de condenas por contrabando, tráfico de migrantes y delitos contra la administración pública. Otra de las recomendaciones del GAFI es que se establezca un marco normativo contra la financiación de armas de destrucción masiva.
3. Adopción de nuevas tecnologías: deben incorporarse tecnologías emergentes como eje estructural del sistema antilavado en Colombia. Expresó que el uso de la inteligencia artificial y el análisis de redes pueden ser herramientas altamente efectivas en la lucha contra el crimen financiero.
Con estas acciones, el sistema financiero continuará fortaleciendo su actividad, demostrando su capacidad de adaptación, reforzando el cumplimiento normativo y estrechando lazos con otras instituciones para seguir siendo una fuente de confianza entre los colombianos.
Fotos: crédito Manuel Forero, Asobancaria