Hay transformaciones de ciudad que se construyen con concreto, acero y tecnología, pero que finalmente se miden en algo mucho más cercano a la vida de las personas: cuánto tardan en llegar a su destino, qué tan fácil pueden conectarse con otros lugares de Bogotá y qué tan cómoda, segura y limpia es su experiencia de viaje. Eso es lo que empieza a hacerse realidad con la Troncal Avenida Ciudad de Cali, una de las grandes apuestas para mejorar la movilidad en el suroccidente de Bogotá.
El proyecto ha representado mucho más que la construcción de infraestructura. Durante su desarrollo se trabajó en nuevas estaciones, espacios para la bicicleta, tecnología, infraestructura para buses eléctricos y adecuaciones para fortalecer la operación del sistema. Paralelamente, TransMilenio adelantó un amplio proceso de diálogo con las comunidades de Bosa y Kennedy para incorporar sus necesidades, reconocer la identidad de los barrios y preparar a los habitantes para la llegada de la nueva troncal.
Ahora, esa transformación comienza a hacerse realidad. Tres estaciones del Tramo 1 entrarán en operación: Tibanica – Primavera, Los Laureles e Islandia, mientras tanto el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) continúa trabajando para habilitar las otras tres previstas en este tramo: Bosa Occidental, Betania y Gran Britalia. Así avanza la puesta en funcionamiento de las seis nuevas estaciones contempladas para este corredor.

“La Troncal Avenida Ciudad de Cali representa una transformación profunda para Bosa y Kennedy: estamos acercando un sistema de transporte moderno, eléctrico y con nueva infraestructura a miles de ciudadanos, pero también estamos demostrando que una obra de esta magnitud se construye escuchando a la comunidad, reconociendo sus territorios y haciendo que sus voces hagan parte de la transformación de Bogotá”, explicó Pedro Mauricio Gutiérrez, gerente general de TransMilenio.
Tres estaciones para comenzar una transformación
El recorrido del Tramo 1 comienza con Tibanica – Primavera, ubicada sobre el separador de la Avenida Ciudad de Cali, entre las carreras 78A sur y 78F sur. Le siguen Los Laureles, entre las carreras 80J sur y 81 sur, y posteriormente Islandia, entre la carrera 70A sur y la calle 69 sur.
Estas tres estaciones acercarán el componente troncal a sectores de Bosa y ofrecerán nuevas posibilidades de conexión con el resto del sistema. A ellas se sumarán Bosa Occidental, Betania y Gran Britalia, actualmente en proceso de habilitación.
Sus nombres fueron definidos mediante ejercicios de participación con habitantes, líderes y representantes de las Juntas de Acción Comunal de los sectores vecinos. Para las tres primeras estaciones se realizaron encuentros con presidentes de Juntas de Acción Comunal y representantes de los barrios, mientras que el proceso continuó con nuevos espacios comunitarios para definir los nombres de las otras tres.
De esta manera, las estaciones no solo cumplen una función dentro de la operación: también reconocen referentes propios de los barrios y construyen su identidad desde el territorio.
Uno de los elementos más innovadores de esta nueva operación son los 50 buses articulados duales eléctricos.
Estos buses son únicos en el mundo porque son los primeros articulados duales eléctricos. Su diseño les permite operar en las plataformas de estaciones y portales de TransMilenio y también en paraderos a nivel sobre las vías de tránsito mixto. Es una solución creada en Bogotá para aprovechar de manera eficiente los nuevos tramos de infraestructura a medida que entran en funcionamiento.
Al ser eléctricos, no generan emisiones contaminantes durante su operación y producen menos ruido. Su incorporación representa un nuevo avance en la electrificación del transporte público de Bogotá y en la incorporación progresiva de nuevas tecnologías al sistema.
Las estaciones también fueron diseñadas pensando en la experiencia de los pasajeros. Incorporan taquillas externas, torniquetes y barreras de control de acceso de piso a techo, pasillos motorizados y nuevos sistemas de información, además de apoyos isquiáticos en dos niveles.
Cuentan con guías podotáctiles para facilitar la movilidad de personas con discapacidad visual, espacios de TransMiBici, puertas automáticas con microperforado que favorecen la iluminación y cubiertas más amplias para proteger a los usuarios de la lluvia. A esto se suman cámaras de seguridad conectadas con el centro de control y elementos de cerramiento y protección.
Detrás de esta nueva flota también hubo una transformación de la infraestructura. El Patio Portal Américas fue adecuado con una intervención de más de 5.200 metros cuadrados. Allí se instalaron 26 cargadores de última tecnología, con capacidad para atender los 50 buses articulados duales eléctricos previstos para esta primera fase.
Mientras avanzaban las obras, TransMilenio desarrolló un proceso permanente de gestión social. Se realizaron encuentros con líderes, Juntas de Acción Comunal, Asojuntas, Juntas Administradoras Locales, la Alcaldía Local e instancias de participación ciudadana, además de recorridos técnicos y sociales, jornadas de divulgación, ferias de servicios y visitas a las estaciones, los nuevos buses y el patio taller eléctrico.

Arte y expresión artística
El trabajo llegó también a niños, niñas y adolescentes mediante TransMiChiquis y actividades pedagógicas en instituciones educativas del área de influencia. Colegios como Esmeralda Arboleda Cadavid, La Concepción, Alfonso Reyes Echandía, La Esperanza y Gran Colombiano participaron en estas acciones, orientadas a explicar la transformación y promover el cuidado y la apropiación del sistema.
La participación comunitaria también llegó al arte urbano. TransMilenio identificó escenarios culturales como la Mesa Local de Grafiti y la Mesa Local de Cultura, además de artistas del territorio, y promovió activaciones en el Portal Américas y otros puntos de alta demanda. Para intervenir los seis tótems de las tres estaciones, se realizaron dos reuniones en las que representantes de la comunidad eligieron las 12 piezas que serían plasmadas en ellos.
Las imágenes reflejan la identidad de cada sector: en Tibanica – Primavera, escogieron elementos de la naturaleza y el humedal, como el búho, la rana y aves; en Los Laureles, escenas de los parques y la vida cotidiana, como una niña patinando, un joven haciendo skate y una persona validando su pasaje; y en Islandia, referentes del río Tunjuelo. Las piezas fueron realizadas por artistas de la Mesa Local de Grafiti, mediante un convenio con la Secretaría de Cultura. También se realizaron Unidades Artísticas Pedagógicas, utilizando el arte para promover conversaciones sobre el comportamiento dentro del sistema y el cuidado de estos espacios.
La Troncal Avenida Ciudad de Cali representa así una nueva conexión para Bosa y Kennedy y una oportunidad para acercar el sistema de transporte masivo a sectores que requerían otras alternativas para acceder al componente troncal. El proyecto incorporó espacios para bicicletas, elementos de accesibilidad, infraestructura de seguridad y acciones complementarias en el entorno urbano.
La estrategia de comunicaciones y pedagogía incluyó piezas informativas, videos, contenidos para medios y canales propios, además de presencia directa en el territorio para acompañar la llegada de la nueva operación. El impacto se reflejará no solo en los viajes que comiencen o terminen en las nuevas estaciones, sino también en una mayor integración de esta zona con la red de transporte de Bogotá y en una infraestructura preparada para las nuevas tecnologías del sistema.
El siguiente paso: completar el Tramo 1 y avanzar en el Tramo 2
Con Tibanica – Primavera, Los Laureles e Islandia entrando en operación en el Tramo 1, el IDU continúa trabajando para habilitar Bosa Occidental, Betania y Gran Britalia en el Tramo 2, con lo que se completarán las seis nuevas estaciones.
Además, TransMilenio avanzó en el trabajo territorial en el Tramo 2, entre la Avenida Bosa y la Avenida Villavicencio. Este segmento contempla tres estaciones, en aproximadamente 2,5 kilómetros.
En este tramo se desarrollaron encuentros con líderes y representantes de las Juntas de Acción Comunal de Bosa y Kennedy, y espacios participativos relacionados con la definición de los nombres de las futuras estaciones.
La Avenida Ciudad de Cali empieza así a escribir un nuevo capítulo para el suroccidente de Bogotá: buses eléctricos capaces de adaptarse a diferentes tipos de infraestructura, estaciones más modernas y accesibles, un patio preparado para su operación y un proceso de participación que involucró a líderes, familias, niños, jóvenes y artistas locales.
Cuando los primeros usuarios atraviesen las puertas de Tibanica – Primavera, Los Laureles e Islandia, encontrarán el resultado de un proyecto que buscó conectar infraestructura, tecnología y territorio para acercar a Bosa y Kennedy a una Bogotá con más opciones para movilizarse.
Una nueva troncal comienza a tomar forma. Y con ella, una nueva manera de conectar estos barrios con el futuro de la movilidad de la ciudad.


