Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Filtra por categorías
Alianzas
Alianzas
Audífonos con Tinta
Ciberseguridad
Cine
Cine y TV
Columna
Columna de opinión
Columna de opinión
Conectividad
Cultura
Danza
Economía
Económicas
Emprendimiento
Emprendimiento
Emprendimiento
Estilo de Vida
Estilo de Vida
Estilo de Vida
Estilo de Vida
Eventos
Exposiciones
Festival
Festivales
Gamer
Gastronomía
Gastronomía
Gobierno
Gobierno
Gobierno
Gobierno
Hoteles
Infraestructura
Innovación
Innovación
Innovación
Inversiones
Literatura
Lugares
Medio Ambiente
Movilidad
Música
Negocios
Planes
Planes
Planes
Productos
Pymes
Recursos Humanos
RSE
Seguridad
Seguridad
Servicio
Servicios
Servicios
Sociales
Sociales
Sociales
Sostenibilidad
Sostenibilidad
Sostenibilidad
Teatro
Tecnología
Telecomunicaciones
Tendencias
Turismo
Uncategorized

Ocho lugares icónicos de La Candelaria

Síguenos en Google News

Conviértenos en tu fuente de información en Google News.

Desde niña recuerdo haber recorrido La Candelaria; primero solía ir a la Biblioteca Luis Ángel Arango (ubicada Cl. 11 #4-14 ), por alguna tarea, luego en Semana Santa, para recorrer las iglesias como La Candelaria, la que justo le da el nombre a la zona, luego la Catedral Primada, donde recuerdo conciertos bellísimos; después la San Agustín (dedicada a San Agustín de Hipona, en la esquina de la carrera 7 con calle 7, en la parte posterior de la Casa de Nariño y hoy monumento nacional), y la iglesia San Francisco (ubicada en la Avda. Jiménez con séptima y construida entre los años de 1550 y 1567), que se entrelaza con la iglesia de La Tercera y la de La Veracruz, y es considerado el templo más antiguo de Bogotá.

No obstante haber recorrido sus calles varias veces, es la primera vez que me detengo a admirar la arquitectura colonial de muchas de las casas y edificios y a ver con ojos de turista, esta zona que encierra historias de nuestra fundación, independencia y la vida actual, gracias un viaje de familiarización organizado por Anato y el Instituto Distrital de Turismo (IDT), en el marco del Congreso Anato 2022.

A continuación, algunos lugares que tanto bogotanos como visitantes, no debe perderse al venir a la capital y visitar el centro de la ciudad.

1. Chorro de Quevedo: el recorrido inició por el Chorro de Quevedo, al que se puede llegar por la calle del embrujo, caracterizada por murales, casas con fachadas de colores y tiendas donde ofrecen la chicha, café y artesanías que destacan la cultura Muisca. Al llegar a la plazoleta, en el centro está la pila de piedra puesta en 1968 y que da cuenta del punto en el cual se estima fue la fundación de Santafé de Bogotá en 1538, por Gonzalo Jiménez de Quesada. Según la historia, esta zona fue recuperada y rediseñada en 1972, pero tratando de conservar el acceso alto y empedrado y se hace referencia a que el Chorro de Quevedo fue un lugar de frontera entre la “ciudad española” y “la ciudad indígena”. Aunque no es muy grande, sí acoge a artistas, turistas, residentes de la zona y estudiantes de las universidades cercanas, en la plazoleta circular que invita al diálogo y departir buenos momentos.

2. Restaurante Aquerrale: en la siguiente estación, está la zona de restaurantes, café bar y otros atractivos, que han hecho desarrollar el barrio para propios y extraños. Específicamente disfrutamos del restaurante El Aquelarre, ubicado en la calle 11 No 2 – 80, en una antigua casa donde se dice que doña Edilia (La bruja) vivía, y que sirve de pretexto, no solo para disfrutar un buen menú y cocteles, sino descubrir historias, a través de los adornos que hay en el lugar. De hecho, desde la entrada, en el letrero de madera con el nombre del restaurante hay una escoba con un pájaro en bronce y en el interior otras escobas haciendo alusión festiva a esa leyenda. Además, no es extraño sentarse en una silla isabelina y tener una mesa hecha de lo que fuera una puerta de madera, y en el centro de la mesa ver flores naturales en ollas blancas pintadas, como las que se calienta el café o la leche en las casas bogotanas. Hay rincones iluminados que invitan a declaraciones de amor, otras áreas para recitales y un bar, así como muebles para sombreros, materas, jaulas y varios objetos que generan un ambiente único que aprovecha el patio interior, las escaleras y los balcones. El menú juega con la fama del lugar con nombres como Sortilegio, pesca embrujada, invocación paipana, pagano, fiambre de tierra o cielo y más.

3. Iglesia La Candelaria: ubicada en la esquina de la carrera cuarta con 11, la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria alberga varias pinturas de arte religioso y está integrada al claustro de los agustinos recoletos. Su construcción se inició el 1686 y fue finalizada en 1703; su restauración reciente data del 2005. Por su valor histórico, arquitectónico y cultural, tanto el templo como el antiguo convento fueron declarados Monumento Nacional.

4. Biblioteca Luis Ángel Arango: inaugurada el 20 de febrero de 1958, lleva el nombre en homenaje a su promotor Luis Ángel Arango, quien fue gerente general del Banco de la República. Es la biblioteca pública más importante del país y recibe cerca de 5.000 visitantes diarios. Además de prestar sus servicios para lectores e investigadores, desarrolla actividades culturales como conciertos, exposiciones, conferencias, talleres y seminarios.

Cuenta con cerca de 2000 puestos de lectura en sus doce salas especializadas clasificadas por áreas del conocimiento: Arte y humanidades, Ciencia y tecnología, Ciencias jurídicas, Colecciones básicas, Economía y administración, Idiomas, Música; o por tipo de material: Audiovisuales, Hemeroteca, Libros raros y manuscritos, Mapoteca y Sala de consulta de publicaciones electrónicas.

A la Biblioteca pertenecen también la Casa Republicana, la Sala de Conciertos, el Centro de Eventos y la Casa Gómez Campuzano.

5. Museos: en esta misma calle están los museos del Banco de la República: el Museo Casa de La Moneda, el Museo Botero, el Museo de Arte Miguel Urrutia – MAMU, la Casa Republicana y la Casa Gómez Campuzano.

La Colección de arte del Banco de la República, iniciada en el año 1957, es una de las colecciones más grandes del país y hoy cuenta con cerca de 6.000 obras de arte.

La exposición permanente de la Colección de arte en el MAMU está dividida en cinco curadurías cronológicas: Los primeros tiempos modernos (siglos XVI-XVIII); Rupturas y continuidades (siglo XIX); la renovación vanguardista (1910-1950); Clásicos, experimentales y radicales (1950-1980), y Tres décadas de arte en expansión (1980 al presente).

Si bien, cuando se piensa en esculturas y pinturas del artista Fernando Botero, viene a la mente la exposición en Medellín, lo cierto es que en Bogotá está su colección más grande. En la exposición permanente del Museo Botero se exhiben las obras de la Colección de arte donadas por el maestro Botero, conformada por 208 obras, 123 de su autoría y 85 de destacados artistas internacionales.

6. Centro Gabriel García Márquez: el recorrido continúa hacia el Centro Cultural Gabriel García Márquez, sede principal del Fondo de Cultura Económica en Colombia, un espacio donde la cultura, las letras, la arquitectura, el arte y la gastronomía se conjugan. Esta sede, en homenaje al premio nobel y como muestra de la hermandad entre Colombia y México, fue inaugurada en 2008 y diseñado por el arquitecto colombiano Rogelio Salmona, quien se caracteriza por obras en las que usa ampliamente el ladrillo. Particularmente, la librería está conectada al exterior por grandes ventanales y, la galería con más de 216 m² está hecha para ubicar en ella las obras de artistas plásticos nacionales e internacionales. Todo confluye en el centro circular, donde se genera una acústica especial.

7. Museo Independencia: Conocida como la Casa del Florero “Museo del 20 de julio”, está ubicada en la carrera 7ª con calle 11, costado nororiental del Congreso de la República, y es un símbolo de la gesta de independencia, cuyo grito se dio el 20 de julio de 1810, con la revuelta entre criollos y españoles de la Nueva Granada por la libertad del territorio.

Fue renovada en el año 2010, para conmemorar el Bicentenario de la Independencia de Colombia, y ahora cuenta con seis nuevas salas, cada una de ellas con herramientas interactivas que rompen con la idea de museo estático para proponer a los visitantes una comunicación con los sucesos del 20 de julio de 1810 y los conecta con hechos recientes que han marcado la historia del país, como la Toma del Palacio de Justicia, edificio que está al frente.

8. Plaza de Bolívar: en la plaza, en sus inicios llamada Plaza Mayor o Plaza de la Constitución, está el Centro Histórico y Político de la ciudad y del país. Tiene una extensión aproximada de 13.903 metros cuadrados y una capacidad máxima para 55.600 personas. Es el centro para actividades culturales (conciertos, teatro y grandes eventos), así como punto de encuentro para protestas y manifestaciones de los ciudadanos. Además, es Monumento Nacional de Colombia.

En el marco de la plaza están: la Catedral Metropolitana Basílica y Primada de Bogotá, el Colegio Mayor de San Bartolomé (Bogotá) de los jesuitas, el Capitolio Nacional, donde funciona el Congreso de la República, el Palacio Liévano (sede de la Alcaldía Mayor de Bogotá) y el nuevo edificio del Palacio de Justicia, donde opera la Corte Constitucional.

Estos son ocho puntos clave en los cuales nos detuvimos durante el recorrido guiado por Anato y el IDT. Sin embargo, hay muchos más lugares por conocer en la zona de La Candelaria, que alberga también La Casa de Poesía Silva, varias universidades como Externado de Colombia, La Salle y La Gran Colombia, el Teatro Colón, el Palacio de Nariño (casa de gobierno) y almacenes tradicionales, así como restaurantes típicos (La Puerta Falsa), tiendas de artesanías, arte callejero, ventas ambulantes, otras actividades para disfrutar en La Candelaria.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más tinta y tecnología