Como una apuesta para el encuentro, la creación artística, la circulación cultural y la memoria del Pacífico colombiano, el Teatro César Conto Ferrer vuelve a convertirse en el corazón cultural de Quibdó, gracias a la recuperación integral, realizada por el Ministerio de las Culturas.
El renovado Teatro César Conto Ferrer cuenta con un área total construida de 3.356 metros cuadrados, distribuidos en siete pisos. Dispone de un escenario con cuatro camerinos, que suman 106 metros cuadrados; una platea de 160 metros cuadrados y palcos con 173 metros cuadrados.
Además, incorpora 308 metros cuadrados destinados a áreas comerciales, un foso de orquesta y un moderno sistema de trampas escénicas que permitirá una mayor versatilidad para montajes teatrales, musicales, dancísticos y de otras expresiones artísticas.

La inversión destinada a las obras de ampliación, mantenimiento y terminación del teatro ascendió a $21.200 millones, mientras que la dotación especializada, actualmente en ejecución, representa una inversión cercana a $3.647 millones, con lo cual el escenario contará con los equipos técnicos necesarios para su plena operación. Se estima que la infraestructura, con su dotación completa, se entregue oficialmente a la ciudadanía en el tercer trimestre de 2026.
“Durante estos cuatro años, hemos entregado por lo menos 136 obras, pero puedo decirles que ninguna infraestructura cultural como la que estamos entregando hoy, el Teatro César Conto de Quibdó, es tan intenso y crucial para todo el Pacífico colombiano, donde se reivindican las prácticas artísticas y culturales que le emergen”, dijo Yannai Kadamani, ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes.
Un símbolo de la historia cultural del Chocó
El Teatro César Conto Ferrer fue inaugurado en 1963 como una de las obras arquitectónicas y culturales más ambiciosas del país para su época.
Con siete pisos, un avanzado sistema de sonido estereofónico y una tramoya de gran altura, rápidamente se convirtió en el principal escenario artístico del Chocó.
Sin embargo, a partir de la década de 1980 comenzó un progresivo deterioro. Los cambios en las formas de entretenimiento, la disminución de la asistencia del público y la falta de mantenimiento condujeron al cierre del edificio. Con el paso de los años, el teatro terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más visibles del abandono estatal y de la ausencia de infraestructura cultural para el departamento.
Los primeros esfuerzos para rescatar el teatro comenzaron en 2016 y permitieron poner en marcha la primera fase de rehabilitación en 2017, gracias a la articulación de recursos destinados a los contratos de obra, interventoría y dotación.

Ese mismo año, el Paro Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó convirtió la recuperación del Teatro César Conto Ferrer en una de las principales demandas ciudadanas para fortalecer la infraestructura social y cultural del departamento. No obstante, el proyecto enfrentó importantes dificultades técnicas y administrativas. El avanzado deterioro estructural del edificio, las filtraciones, la humedad, las fallas en los diseños, los retrasos contractuales, los sobrecostos y la suspensión de las obras prolongaron durante varios años la incertidumbre sobre el futuro del teatro, hasta el punto de que algunos sectores plantearon su demolición.
La ciudadanía, gestores culturales y organizaciones sociales defendieron su conservación por el profundo valor histórico y simbólico que representa para Quibdó. Fue en 2022 cuando el Gobierno decidió retomar el proyecto y avanzar en los estudios técnicos necesarios para culminar su recuperación. Como resultado de este proceso, en diciembre de 2024 fue adjudicado el contrato para la ejecución de la segunda fase de ampliación, mantenimiento y terminación del teatro, y en marzo de 2025 se suscribió el acta de inicio de las obras.
Esta nueva etapa permitió consolidar la recuperación definitiva del escenario para devolverle a la ciudad un espacio multipropósito destinado a la realización de obras de teatro, conciertos, danza, cine, actividades comunitarias y manifestaciones culturales propias del Pacífico colombiano.
Un teatro para el presente y el futuro
Además de la recuperación física del edificio, el Ministerio de las Culturas ha impulsado la construcción de un modelo de gestión que garantice su sostenibilidad y apropiación por parte del territorio.
En este proceso, el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella ha acompañado la definición de un modelo de gobernanza que se construye conjuntamente con la Gobernación del Chocó, la Alcaldía de Quibdó y diversos actores culturales de la región.
Como parte de las acciones de la Red de Teatros y Escenarios Públicos y Patrimoniales, el Ministerio trabaja para que el Teatro César Conto Ferrer se consolide como un espacio permanente para la creación, la formación, la circulación artística y el fortalecimiento de la memoria cultural del Pacífico colombiano.
De esta manera, la recuperación del teatro devuelve a la región un espacio público para las artes escénicas y fortalece el acceso de artistas, colectivos culturales y comunidades a una infraestructura cultural de primer nivel.


