El mercado de servicios satelitales cada vez está más competido, gracias a la demanda de conectividad para centros de datos, gobiernos y empresas. En este entorno, Blue Origin, respaldada por Jeff Bezos, reveló un plan para desplegar 5.408 satélites en una nueva red que claramente le competirá a SpaceX de Elon Musk.
Blue Origin indicó que su red de comunicaciones por satélite TeraWave está diseñada para ofrecer velocidades de datos simétricas de hasta 6 Tb/s en cualquier lugar de la Tierra.
La arquitectura de TeraWave consiste en 5.408 satélites interconectados ópticamente en órbita terrestre baja (LEO) y órbita terrestre media (MEO).

La arquitectura multi-órbita proporciona enlaces de ultra alto rendimiento, lo que permite conectividad de múltiples gigabits para usuarios en áreas remotas, rurales y suburbanas donde la fibra resulta cara o poco práctica.
Los clientes globales pueden acceder a velocidades de hasta 144 Gb/s utilizando enlaces de banda Q/V desde la constelación de 5.280 satélites LEO, mientras que se puede alcanzar hasta 6 Tb/s mediante enlaces ópticos desde 128 satélites MEO.
La compañía señaló que la constelación admite tanto conectividad punto a punto como acceso a internet de nivel empresarial, lo que permite a los clientes elegir el rendimiento y la presencia física según sus necesidades.
El despliegue de la constelación TeraWave comenzará en el cuarto trimestre de 2027, y se llevará a cabo utilizando el cohete pesado New Glenn de Blue Origin.
TeraWave se suma a los 3.236 satélites LEO que se están desplegando como parte de Amazon Leo (anteriormente Proyecto Kuiper), que lanzó un programa de previsualización el año pasado antes de un lanzamiento más amplio previsto para 2026.

Es de anotar que, Starlink de Space X domina el Internet satelital y cuenta con más de 9.000 satélites en órbita, cerca de nueve millones de clientes y unos ingresos estimados de 12.300 millones de dólares, según Quilty Space.
Por su parte, Amazon Leo (anteriormente conocido como Project Kuiper) tenía 180 satélites en órbita, en noviembre del año pasado, y tiene planeado desplegar una constelación de 3.236 unidades de órbita baja.
El próximo lanzamiento, programado para el 12 de febrero, enviará 32 satélites más mediante el cohete Ariane 64 desde el Centro Espacial de Guayana, y forma parte de un total de 18 misiones contratadas con Arianespace.
A diferencia de Blue Origin, la compañía espacial propiedad del fundador de Amazon, que se centrará en empresas y gobiernos, Amazon quiere atacar el mercado doméstico, aunque ya tiene en marcha un primer acceso anticipado para clientes empresariales. Es decir, Bezos – quien dejó la dirección ejecutiva de Amazon en 2021 pero mantiene un papel activo como presidente ejecutivo- ha intensificado su implicación en Blue Origin y en nuevas iniciativas tecnológicas, y sigue en franca competencia con Musk (SpaceX) y está apostando a un servicio satelital con dos enfoques en cada una de sus empresas.
Mientras tanto, China desarrolla sus propias megaconstelaciones, Guowang y Qianfan, y también busca posicionarse en el mercado global de comunicaciones satelitales, añadiendo una dimensión a una carrera que ya no es solo comercial sino técnica y geopolítica.


