Lu Beccassino, autora del libro Si nos enseñaran a amar, comparte tres enseñanzas estoicas que podrían ayudar a las personas a que este 2026 puedan soltar lo que no está en su control y vivir más tranquilo, siendo la mejor versión de sí mismos.
La dicotomía del control, soltar y aceptar lo que llega
Epicteto, reconocido filósofo griego, hizo alusión en repetidas ocasionas a esta enseñanza, la cual recordaba a los humanos que en la vida habrá cosas que estarán bajo su control, mientras otras jamás podrán ser subyugadas por más que lo intenten. Por eso, es importante soltar lo que no se puede contener (como las opiniones ajenas o los acontecimientos externos), mientras se enfoca la energía en aquello que sí es posible manejar, como los pensamientos y sentimientos propios, o la manera en la que se interactúa con el mundo y en la que se reacciona frente a las emociones.
Separar percepción de realidad, que tu imaginación no nuble los hechos
El filósofo Séneca solía decir que los humanos son más propensos a sufrir por lo que imaginan que por algo que realmente esté ocurriendo.
Beccassino recuerda lo importante que es separar los hechos de las interpretaciones u opiniones sobre lo que ocurre. Por ejemplo, un hecho es que la persona a la cual llamas no pueda contestar el teléfono, la percepción es todas las “telenovelas” que se pueden crear a partir de esto, por los miedos internos de cada quien. Por eso siempre es importante preguntar en vez de asumir.
Cultivar la virtud o areté, el único camino hacia la felicidad plena o eudaimonia
Según el estoicismo existen cuatro virtudes cardinales: la sabiduría, para separar percepción de realidad; la justicia, para darle el “peso correcto” a cada cosa; la templanza, para impedir que las emociones tomen el control de la vida, y la valentía, para hacer lo correcto aun cuando pueda ser doloroso.
Beccassino recuerda que la corriente filosófica del estoicismo se creó para ayudar a los humanos a sufrir menos mientras transita a un mundo que suele ser impredecible y caótico. Su invitación es a que se aprenda más sobre esto y, con las herramientas que el estoicismo facilita, se pueda llegar a ser una mejor versión de nosotros mismos, para así vivir con más paz.
La autora Lu Beccassino estudió Psicología, tiene maestrías en Sociología y Ciencia política, y trabaja en estrategias de comunicación digital. Investiga sobre prevención de violencia y promoción del cuidado. Empezó a leer filosofía porque quería encontrar respuestas, pero, como era de esperarse, al final encontró más preguntas, y también consuelo y una comunidad en redes sociales.
Si nos enseñaran a amar
Esta obra de filosofía parte del estoicismo para enseñar a amar con consciencia de la brevedad y la fragilidad de la vida. Muestra que este instante, que rápidamente se convierte en recuerdo, es lo único que tenemos. Y que, por eso, es un regalo.
De los antiguos filósofos estoicos, como Séneca, Epicteto y Marco Aurelio, podemos aprender a ver la diferencia entre realidad e imaginación, recordándonos que no todo lo que pensamos es la verdad. También nos enseñan a darles espacio a nuestras emociones, sin dejarnos ahogar en ellas; a hacer lo correcto, incluso cuando es difícil (en especial cuando es difícil), y a ser justos, aunque implique reconocer que estábamos equivocados.
Este libro, de Editorial Espasa, Grupo Planeta, es un recordatorio de que en un mundo que está en constante cambio, lo único que podemos controlar es cómo elegimos vivir.


